
Estoy a poco más de un mes de cumplir los 29 y siento que he avanzado, todavía tengo que ordenar la casa, pero las cosas están más claras.
Al tiempo que la tormenta estaba en su peor momento apareció un rayo de sol que de a poco se fue abriendo paso entre las nubes y se me coló en el corazón, que en seguida volvió a latir. Bueno en eso estamos, tratando de reabrir el corazón cuando hace pocos meses era una ciudad sitiada. Y cuesta dejar los viejos hábitos... Por ahora hay que poner primera y moverse lentito, pero seguro.