Saturday, September 22, 2012
posted by Cristina Correa at 12:25 PM

Me cambié de dirección. Ahora estoy en chimuchina.com

 Nos leemos.
 
Monday, February 02, 2009
posted by Cristina Correa at 5:29 PM


Parecía que el sitio se había cerrado y que no habrían más temporadas, ni capítulos. Pero como decía Jarvis "Here we go again... until the end".
Llego a mi casa. Es casi medianoche. Preparo té de berries, una hormiga fantasma me camina por la mano.

Pienso en lo mucho que disfruto a mis amigos. Me siento amada. Por ahí el corazón que se me había endurecido empieza a latir otra vez y no se trata de ningún enamoramiento pasajero. Creo que estoy enamorada de mi especial familia. Los que llegaron sin obligación y se quedaron igual y siguen estando ahí para decirme nanai cuando me rueda una lágrima loca.
Tengo algunos chacras desalineados y el estómago se me tuerce. Así es crecer. Enfrentarse a todos los temores de a uno, sanar heridas, abrir otras para luego volver a cerrarlas.

Ahí aparecen la pena, la rabia y también las cosas buenas y hay que ir a buscar la raíz y siempre parece que nos falta el tiempo para esas cosas importantes.
Entonces, hay que ir a recoger el cargamento de paciencia, mientras la mermelada de damascos se cuece a fuego lento y la luna se ríe con cara de seria.
 
Monday, June 16, 2008
posted by Cristina Correa at 8:33 PM

Abro los ojos. Estoy en mi propio auto, sentada en el asiento del copiloto. Suena Dead Cab for Cutie en la radio. Respiro profundo. Mis ojos están tan secos que los lentes se adhieren a mis párpados. Estoy tranquila, pero mi mente sigue cansada. Quiero moverme, pasar segunda, tercera. Avanzar.

Como dicen, todo tiene su tiempo y habrá que pasar por la incertidumbre, por el frío y el calor. Esperar que los afiches llenen las calles, que el concierto ya pasó y que las estrellas de la madrugada bendigan la llegada de un ciclo nuevo, en que las energías vuelvan a rebalsar mi alma y se hagan cascada en los que me rodean.

Con este invierno se inicia otro recorrido y para seguir este camino hay que aprender a manejar. Es lo primero. Manejar, luego conducir. Como decían en mi teleserie gringa favorita "Aprender es como sanar, toma su tiempo".

(Esto lo escribí antes de mi cumpleaños... Pero me demoré en publicar. Todavía queda mucho por hacer).
 
Saturday, April 12, 2008
posted by Cristina Correa at 5:29 PM

Resultó. Cuando estás medio atrapado en consideraciones, cavilaciones, todas esas ciones así como en la canción de Pánico, siempre hay que hacer algo al respecto. Con la ayuda de mis amigos de siempre encontré a un brujo que me ayudó a desenmarañar la madeja y empezar a tejer un cuento nuevo.
Estoy a poco más de un mes de cumplir los 29 y siento que he avanzado, todavía tengo que ordenar la casa, pero las cosas están más claras.
Al tiempo que la tormenta estaba en su peor momento apareció un rayo de sol que de a poco se fue abriendo paso entre las nubes y se me coló en el corazón, que en seguida volvió a latir. Bueno en eso estamos, tratando de reabrir el corazón cuando hace pocos meses era una ciudad sitiada. Y cuesta dejar los viejos hábitos... Por ahora hay que poner primera y moverse lentito, pero seguro.
 
Monday, February 11, 2008
posted by Cristina Correa at 6:56 PM



Recuerdo que mientras tomaba esta foto y vivía en esta prodigiosa imagen, sentí una tristeza profunda. Lo sobrecogedor del escenario no logró abstraerme de cuestiones vanales que turbaban mi corazón en ese instante. De igual manera, el espectáculo me conmovió.

Planeo hacer algo útil con toda esa emotividad que me desborda y aunque odie las listas voy a escribir esta para ver a final de año qué tan terca soy. Quiero dar mi propio brazo a torcer y los que me conocen saben que no es un asunto fácil. Primero necesito dejar de quejarme, para eso cada vez que quiera reclamar por algo voy a pensar dos veces y me morderé la lengua aunque ésta termine con agujeros sin piercings.

Ahora a respirar y pensar. Decidir dónde poner mis fichas y jugarlas. El viaje ya comenzó, voy con una mochila grande y voy a ir dejando las cosas que me pesan en distintos lugares. Vamos en el camino decidiendo en para dónde. Más temprano que tarde. Más temprano que tarde.
 
Wednesday, January 30, 2008
posted by Cristina Correa at 6:51 PM


Escribo unas cuantas letras nacidas de la rabia que se me pasa a pena y muta entonces en otro cúmulo de emociones negativas que me enturbian el estómago.

Sólo quedan dos días. El sábado retomo el control de mi hogar, la primera meta fijada para este 2008. Olvidar, ordenar y limpiar.

El próximo paso es acomodar la nueva pega a mis horarios, volver al teletrabajo, recuperar mis 8 horas diarias de sueño y mi salud. Hasta Gatísimo éstá enfermo...

Quiero creer que todo estará mejor y la verdad que así pasa la mayoría de las veces. Así que no queda más que esperar el momento justo. Con un poco de suerte, faltan sólo dos días.
 
Tuesday, January 01, 2008
posted by Cristina Correa at 7:30 PM


Me han vuelto las ganas de escribir, creo que es una buena señal. En los últimos vestigios del 2007, días en los que miraba impávida pasar la vida, sentí que nada podía ya sorprenderme, que sólo restaba esperar. Que el tiempo me pide tiempo para pensarlo.

Me cargué de trabajo para dejar de pensar en las cosas que me aturdían. Ese trabajo me ayudó a tomar varias decisiones y me mostró algunas de las fallas que deseo reparar este año. Ha sido toda una sorpresa, ya que siento que me han mostrado las debilidades que quise negar. Necesito más estructura, orden, neutralidad, programar y también aprender a vender y venderme. No ha sido fácil adaptarme al periodismo corporativo, pero el proceso trae muchas lecciones que se extrapolan a mi vida. Eso lo agradezco.

El stress me pasó un poco la cuenta y he debido bajar la cantidad de salidas, he incluso he debido huir de carretes porque estaba tan exhausta que dolía. Hasta mis amigos me exasperaban con su simple existencia. Ahora necesito más que nunca mi espacio y la primera gran decisión para quemar el 2007 fue volver a tomar control de mi casa. Todavía no sé cuándo se va mi housemate, sólo espero que sea pronto para ver como esos actos fallidos y sentimientos vanos se queman en un pequeño globo aerostático de esos que tiraban por doquier en la avenida San Martín anoche.

Si miro para atrás al año que pasó se me llenan los ojos de lágrimas. Así que dejaré de hacerlo. Hay que reciclar, aprender, quemar.

Un abrazo a los que siguieron ahí y me acompañarán este 2008.